viernes, 26 de octubre de 2018


LAS MARIMANTAS EN CASTELLAR.

(marimanta
De Mari, apóc. de María, y manta.
1. f. coloq. Fantasma o figura con que se mete miedo a los niños.)

Cuando el invierno se acercaba y el viento frío comenzaba a azotar la colina donde se encuentra Castellar, casi todos los años ocurría un fenómeno extraño e inquietante. Como si la misma naturaleza las crease, aparecían las marimantas cuando se echaba la noche, por algunas de las calles del pueblo, entonces poco alumbradas y con el suelo de tierra y barro o como mucho empedradas.
            Surgían tratando de emular algún espíritu o fantasma, de blanco o con colores claros, la cabeza tapada y en la mayoría de los casos con una simple sábana por la cabeza y el cuerpo. Andaban por determinadas zonas del pueblo y casi nunca pasaban por las calles más céntricas, entonces en torno al Ayuntamiento y la Colegiata, aunque si tenían que hacerlo era con rapidez dirigiéndose a sus hábitats más específicos, en la mayoría de las ocasiones por determinadas calles que tenían poco transito e iluminación.
            Los chiquillos, ya preadolescentes, volvíamos del colegio, después de las ocho de la tarde un poco azorados y apretando el paso, a veces con miedo, sobre todo si teníamos que pasar por algunas zonas especialmente solitarias. Y no… no es que las marimantas hicieran nada a nadie en especial y menos a los niños, aunque según la definición de la RAE sea esta una figura que se utiliza para “meter miedo a los niños”.
            No parecía ser ese el objeto de las marimantas en nuestro pueblo. Nunca vi alguna, aunque mi padre y mi madre me contaban, tratando de quitarle importancia que no había que tenerles miedo y que aquellas que aparecían lo hacían para resolver algún asunto pendiente familiar o, casi siempre, un lío amoroso.
            Cuando alguna aparecía, el rumor se corría por el pueblo: “hay una marimanta en la calle tal…” Y se procuraba ir con cierta precaución, aunque mi padre me contaba que más de una noche alguna le pidió fuego para un cigarrillo. Él que en muchas ocasiones tenía que madrugar considerablemente y en otras trasnochar por motivos de trabajo, solía verlas, cuando esta o estas aparecían. No eran ni tantas como a veces nos decían, ni tan pocas como para que fuesen producto de la imaginación
            Otras veces se anunciaba y no debía ser real, pues nadie conseguía verla o verlas. Era una forma de gastar una broma macabra para amedrentar a los más miedosos.
            Había ocasiones en que estas figuras de apariencia irreal, pero muy reales, no dejaban pasar por un lugar determinado y si te cruzabas con ella o ellas te indicaban que te marchases para otro sitio y dieses un rodeo.
            También se rumoreaba que la marimanta de la calle tal o cual no era sino un amante o pretendiente de alguien que seguramente estaba casada o casado y en difícil disposición de acceder a lo que se deseaba.
            En otros momentos se decía que a fulanito o menganita le salía una marimanta… Estaba claro que era por algún tema familiar o muy personal y trataban de amedrentar para conseguir lo que de una manera o de otra perseguían.
            En todo caso, en aquellos años de retraso y escasez, no dejaba de ser un elemento más, alarmante en el pueblo y que nos hacía pasar algunas noche del otoño e invierno con cierta preocupación, cuando la luz natural se esfumaba y empezaban a alumbrar aquellas bombillas sujetas en postes u otras en cables de pared a pared, que se bamboleaban con el viento y contribuían a crear sombras fantasmagóricas que los críos de mi época sin duda magnificábamos.
            Pero las marimantas existieron durante muchos años… aunque con el avance de los pueblos, la mejora del urbanismo y de las condiciones de vida de sus habitantes fueron esfumándose y regresando al lugar de donde nunca debieron salir… de aquel viejo baúl que contenía sábanas blancas zurcidas y envejecidas, a veces por el dolor, a veces por el rencor o el puro interés y otras por incontenibles sentimientos de pasión.     
           
           

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