Hoy comienzo este blog que alimentaré y perfeccionaré poco a poco y que como veis titulo “Castellar y otras historias”. He querido que el nombre de mi pueblo esté en el título. Castellar es una villa jaenera de tres mil quinientos habitantes. Situado en una colina de la comarca del Condado, cerca de Despeñaperros y de la tierra de Don Quijote y en algunas cosas hermanado con esos lugares, aunque sin perder su carácter puramente andaluz. Desde él se pueden ver y sentir los vientos de las sierras de Cazorla, Mágina y nuestra particular sierra del Oro, en las estribaciones de Sierra Morena.
Sólo
aspiro a que sea este un blog sencillo y con algo de “intimidad”, donde pueda
escribir sobre temas directa o indirectamente relacionados con mi pueblo y otros quizás no tanto.
Desde que salí de Castellar con dieciocho años para situarme en Madrid ha sido
muy raro el mes en el que por un motivo u otro no haya vuelto a mi pueblo, aunque
solo fuese para pasar un fin de semana. Ahí tengo numerosas vivencias y
recuerdos, unos más antiguos que otros y unos mejores que otros, y allí he
pasado momentos felices y también de profunda tristeza. En él se formó mi familia y nacimos mis hermanos y yo. Murieron y están
enterrados mis familiares. En él me educaron y estudié, viví una infancia
feliz, a pesar de las carencias, crecí y conocí el amor y la verdadera
amistad, esa que a veces es tan importante o más que la familia misma.
Mis
amigos y amigas o quienes simplemente me conocen saben que de alguna manera mi
alma va unida e irá ya para siempre al nombre de Castellar.
Si
algo no debe perder nunca de vista un ser humano son sus orígenes, sus raíces y
es por eso que termino con este párrafo de mi pregón de fiestas del año 2010 –censurado
posteriormente todo él, por cierto – y en el que pude expresar mis sentimientos
por y para mi pueblo.
“Son
muchos los ejemplos de la literatura que podríamos poner sobre el hombre que no
tiene raíces o que vaga en busca de ellas. Varios autores como Sartre o Camus,
se ocupan de mostrarnos cómo el hombre
que no encuentra el fin del fin de sus orígenes, que no es capaz de ver el
lugar físico donde un día más o menos lejano vio la luz, tampoco lo encuentra
psicológicamente. En casi todos ellos se habla de que ese hombre o esa mujer
serán seres desarraigados a los que les faltará algo en su vida. Aunque uno es
de donde es, y a menudo es de donde vive en cada momento de su vida, sin
embargo la historia personal de cada individuo no se puede hacer desde el
momento tal o cual, nos guste o no, la biografía ha de dibujarse completa y la
del hombre y mujer tiene que serlo, por tanto, desde su origen. En la vida de
cada uno es importante no olvidar nunca de dónde se viene.”

Enhorabuena. Ya tienes una seguidora fiel.
ResponderEliminar